¿A quién a estas alturas no le ha quedado clara la postura de Andrés Manuel López Obrador frente a la figura e ideología política de Hugo Chávez?
A lo largo de doce años, el líder de Morena se ha encargado de deslindarse del héroe bolivariano, a razón de las versiones de algunos monopolios mediáticos que insistían, sobre todo en la campaña del 2006, de equipararlo con Chávez tanto en ideario como en programa político.
Por supuesto, la comparación era absurda, y el mismo López Obrador se encargó de afirmarlo hasta el cansancio: “no soy Chávez”, dijo una y otra vez, quejándose de que tener sobre los hombros la imagen del Comandante era una “leyenda negra”.
Compararse con Chávez no era algo que cayera bien en López Obrador y los medios lo sabían bien; por eso insistían en hacerlo aunque ellos mismos, y hasta el propio AMLO, sabían quen las comparaciones eran absurdas.
(Fuente: lavidadenicol.blogspot.com.br)
27 de Octubre, en algún lugar de México.
(Posiblemente tu cama)
Querido amante amoral:
Dicen que es muy fácil escribir cuando no estamos satisfechos con nosotros mismos. Dicen también que la vida es un conglomerado de causalidades catastroficas que, en conjunto, funcionan para hacernos sentir aún más insatisfechos con nosotros mismos. ¿Por qué? A veces me pregunto si buscamos la aprobación ajena. ¿Será eso? ¿Cómo podemos intentar comprendernos y categorizarnos a nosotros mismos si no podemos ser juez y parte?
Me gusta sentir tu pene duro dentro de mi.
Como decía, no me gusta casarme con la idea de que la lucha interna que vivimos diaramente con todos nuestros bajos instintos es la catarsis total de nuestra existencia. Digo, está bien tener poesía albergada dentro de uno mismo pero de eso a vivir una epopeya digna de Homero, existe una gran distancia. Creo que se me estan poniendo duros los pezones. Ojalá vinieras a lamer. Pienso en tu lengua penetrando cada uno de mis agujeros y comienzo a humedecerme. Las ganas de meterme mano son demenciales. Quiero masturbarme pensando en ti.
¿Tú crees que vivimos en una democracia? A veces me pregunto si eso esta bien. Si absorbemos a pies juntillas toda la información que nos proporcionan ¿cómo sabremos la verdad de las cosas? Me provoca un malestar cada vez que pienso que tipo de país le tocará vivir a otras personas en muchos años. El poder jamás cambia, las relaciones de dominación son extensas, fuertes y sobre todo invicibles. Incluso yo, desde aquí, me encuentro intentanto decifrar de que colores son los hilos de poder en mi vida. Además, siempre es bueno querer conocerse ¿no?
Hace tiempo que me perdí a mi misma.
¿Tú te conoces? ¿Qué tanto te conoces y cuanto haces para aceptarte? Digo, porque te aceptas ¿no? A veces es muy complicado contestar esa pregunta. Metemelo duro, montame como una perra jadeante y excitada. Pegame, hazme sacar chorros de lo mojada que estaré. Rasguñame. No tienes idea de lo mucho que me excita pensar en tu pene golpeando mi cara. Tus manos enredadas en mi cabello y tus dientes aprisionando mis pezones. Quiero cogerte.
Es sábado, esta lloviendo. Definitivamente esta ciudad es una mujer. Primero esta feliz la hija de la chingada, el sol brilla mas no quema, el viento fresco trae consigo sonidos de aves y humedad. Bien rica esta ciudad. Pero luego, como una buena mujer, se enoja sin razón aparente y podemos sentir su fría indiferencia. Se nubla, por enojo, cada calle y rincón. ¡Y luego el drama inevitable! La ciudad se suelta a llorar. Pero no una lluvia cualquiera si no demencial, fuerte, pasional. ¡Pero que lluvia! Y luego cesa, después retorna constante pero débil. Por la noche hace un frío agradable, de esos que te hacen arrimarle el culo a tu pareja y cruzar las piernas como enredaderas bajo las sabanas.
Mis sueños saben más ricos si tu duermes conmigo. No es zalamería ni triste encanto, palabra. Por alguna razón no me molesta tu cuerpo invadiendo el mío. Me gusta sentir tus brazos calientes rodeandome y tus labios rozando mi espalda. Me gustas mucho. Lidiar con la felicidad es complicado.
Cogeme.
No sabemos cuando pueda ser la última vez.
De nadie, siempre efímera.
Carlota.
Es viernes y casi media noche. ¿Donde podrías encontrarme un viernes a esta hora? ¡Acertaste! Tumblr.
imagen verdadera de la ultima cena